jueves, 24 de abril de 2008

Diálogos con Ernes 15

Botánico de Gijón





Respuesta de Ernes



M: "creo que es bueno que tratemos de explicar a nuestra manera nuestro sentimiento sobre lo trascendente (...) Lo que no debemos hacer es tratar de convencer a nadie"
E: ¡Estoy de acuerdo! Sobre todo en estos temas, la propia experiencia vale mucho más que lo que cualquiera pueda contarnos.

Lo que nos cuenten puede inspirarnos (y si el que nos guía es un hermano mayor en la fe, hasta puede acercarnos al objetivo), pero cada uno de nosotros tiene su camino por recorrer (su cruz por cargar).

Con respecto a las religiones, mi deseo es que no desaparezcan, sino que sigan siendo una fuente de inspiración y consejo para quienes anhelamos vivir en plenitud, pero recién comenzamos nuestro camino. También deseo que procuren seguir encarnando (con todas las falencias que pudieren caracterizarlas) el modo de vida del hombre que renace del espíritu.

M: "Llegué a la conclusión de que Dios no nos juzga ni condena. Somos nosotros mismos los que ante el sentimiento de lo que NO DEBERIA HABER SIDO no nos perdonamos"
E: Yo creo que Dios es el perdón infinito, la compasión y la misericordia infinitas. Como explica Santa Teresa: Él está ansiando obrar maravillas en nosotros. El juicio y la falta de perdón corresponden al hombre, cuando se escinde del resto de la Creación

M: "pues aún hablando de sí mismo (el hombre) puede equivocarse"
E: Definitivamente
...
M: "Por eso yo abro y muestro mi corazón. (...) Solo con el ánimo de participar con alguien mi sentimiento y que ese alguien me comunique el suyo"
E: Gracias por compartirlo. Verás, como le decía a una amiga, cuando hablo de estas cosas con alguien, trato de ser muy cauto, como si estuviera entrando a un lugar sagrado; trato de ser muy respetuoso y medido con las palabras.

En cuanto a mi experiencia, considero que recién he dado los primeros pasos. ¿Sabes? Yo solía renegar de la religión, tachándola de "algo que era muy bonito pero que no corría para el siglo XX". Me causa gracia recordar aquella charla, donde me expresé así. Después fui leyendo libros de autoayuda que, aunque ahora sé que eran más un producto comercial que otra cosa, me ayudaron a abrir la cabeza.
Después empecé a practicar Tai Chi Chuan y a leer libros de filosofía y religión de China y Japón. Creo que entonces se produjo EL CLICK: me di cuenta que lo que decían los Evangelios tenían eco en el Tao Te Ching (libro que te recomiendo enfáticamente) y en los Sutras budistas. Conociendo otras religiones, comencé a revalorizar la mía, no porque fuera mejor, sino porque todas señalaban la misma búsqueda. Luego vinieron más libros y amigos con quienes compartí momentos y charlas trascendentes. Comencé, de a poco, a vivir la religión (con todas mis limitaciones). Ahora estoy en un punto donde creo que la religión es acá y ahora: El Reino de Dios se construye en este planeta, ahora mismo.

Bueno, he aquí una breve reseña de mi historia. Por ahora te dejo, que ya está lista la cena. Pero seguiremos en contacto (ya

sé que te debo la respuesta a tus mensajes).

Saludos, Ernes.

No hay comentarios: