domingo, 6 de noviembre de 2011

Milagro


Una llamada de teléfono rutinaria… y al otro lado; la voz cálida del amigo que has tenido abandonado.


Aún hay esperanza… una llamita se prende en el desencantado corazón, que a fuerza de tristeza se ha quedado ceniciento y mudo. Crepita y acalora el momento en que reflexionas ¡ No me lo merezco!... para concluir ¡¡¡Soy afortunada!!!


Pero vuelve el silencio a su neblina que no despeja y como el algodón te acuna en un sueño que no sueña, que no dice … que no piensa.


Y el letargo te arropa de nuevo en el frío mientras un arroyito en lo profundo desliza los recuerdos lentamente.






V.Nas

5 comentarios:

Luis dijo...

¡¡¡¡¡MILAGRO!!!!!!
GRACIAS, A ESA LLAMADA RUTINARIA QUE TE HA HECHO SALIR DE LA CUEVA. BIENVENIDA

Ranita Azul dijo...

Así es, amiga querida, a mí también me alegra saber que estás expresando una hermosa idea y creo que al resto de los que te seguimos es igual.

Ese arroyo serpentea en los pensamientos y se desliza hacia sus respectivas estaciones de la vida, elucubra queridos recuerdos y busca ser latido capilar con su toque milagroso, guía de los sueños de este mundo mientras pasa; ya es casi invierno y la necesidad de buscar en el dulce líquido la forma de la palabra, seduce, distrae, proyecta y entretiene algún instante merecido. Me encanta saber que nos lo regalas y por eso es mágico. Rimado o en prosa nos proyecta en lo evanescente y deja al lado otros estorbos vicisitudes que ensombrecen el particular tiempo en el que con dificultad nos empeñamos en serle fiel. Me gusta ese arroyito del milagro como lema porque en ellos van los latidos de su autora, es un regalo también para todos.

Mi cálido abrazo

Ranita Azul dijo...

La amistad es una puerta que sólo abre otra alma para sentir un abrazo espiritual. Cuando esto pasa se siente la calidez del hogar que alberga un sentimiento compartido. Deja tu corazón que sea ave cantora en el balcón de tu pecho y que los amigos se deleiten con la belleza que lo inunda.

Desde un lejano bosque ha soplado el aire llevando el polen a tu tiempo.

Una rana.

* Te comenté antes, pero no sé que pasó porque debo haber olvidado enviarlo con mis tantas preocupaciones. Si no fuese por estas cosas y otras donde la belleza y el movimiento abstrae, la vida se congelaría en mi bosque interior.

Ranita Azul dijo...

'Milagro' es una palabra que no tiene antónimo, eso parece al ser ella de por sí sola un resultado inimaginado, demasiada armonía para creer que es verdad, pero siempre maravilloso que suceda en la pequeñez de lo absoluto. Lo es este comentario a modo de reflexión que nos dejas. Piensa que siempre estaremos aquí contigo y que aunque no existiesen llamadas, igual. A veces el tiempo tampoco responde a nuestra llamada, pero las estaciones hacen que ocurran milagros al año y la naturaleza de las cosas cambie su traje para recibir la siguiente. Una rana observa, piensa, recuerda y no olvida el sonido del silencio en el bosque ...¡Hay tanto que despierta los sentidos que hasta las garzas se posan en las ramas a escuchar cómo caminan las larvas a sus picos o, cómo los pececillos dorados necesitan respirar y salen a flote. Las Hadas son un milagro y ellas saben de la barita mágica que hace poemas y señala a la luna que se refleja en el fondo de los ojos del tiempo... Mi abrazo.

Ernesto dijo...

¡Qué bonita entrada, Mariví! Y me la he perdido hasta hoy. Ojalá haya habido muchos más milagros desde aquel que describes. ¡Beso!