miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Bueno? ¿Tonto? o viceversa

Obra V.Nas



¿Acaso es un imperativo ser tonto para ser bueno?
¿Por qué las buenas personas , esas que se callan muchas veces verdades como montañas para no remover tierra, deben seguir siempre callados?
Por qué el día que ya tanta tierra les entierra, no pueden sacudírsela de encima porque pasan automáticamente a ser unos c.br.n.s.
Mientras que otros seres bociferantes y desconsiderados por sistema , lo que suele decirse “porque son así” se calan permanentemente y no se les levantan los ojos.
Por qué, me pregunto yo, el bueno debe de derivar necesariamente en tonto , para tener contentos a los listos que pretenden hacer de este lo que les da la gana; hasta que se pasan ,naturalmente, y el tonto dice – Vamos a ver , “recapitulemos tus listezas y mis tonturas”…Cosa naturalmente nada conveniente para una de las partes, pues no hay dos mundos para dar gusto a cada uno; solo existe el mundo del equilibrio en el que se plantan los pies con firmeza, para no caer porque la tierra se remueva.
No hay un mundo de puntos de vista. Solo hay un mundo de realidades y se pueden hacer solo dos cosas. Vivir en la realidad o en los mundos de yuppi , o mundos del punto de vista, y en esos no suele haber tierra para poner los pies.

V.Nas
18-08-10

1 comentario:

Ranita Azul dijo...

Creo que se es el resultado de lo que se aprende desde la cuna, amiga mía, sin plantearse razones ante la duda de obrar con justicia o sin ella. La vida puede moldear la forma de tomarnos la realidad en cada uno de nosotros, pero saber discernir el bien el mal que hacemos; pero temperamento no es sinónimo de personalidad y la gente con carácter puede echar a perder su imagen personal, "perdiendo los papeles" ante una mala acción fuera de tono o control sin razón ninguna; y no por salirse con la suya es más listo, pero tampoco por callarse es tonto. Es muy complejo lo que planteas, pero creo que si no se aprenden a conocer los valores humanos, nuestros derechos y deberes en sociedad, podemos cometer muchos errores y hacer daño a mucha gente y, a la larga a nosotros mismos, convitiéndonos en unos comemierdas insociables o como dices, c_br_n_z_s. Educarse bien en la infancia es un reto importante para crear hombres justos e inteligentes, no listos y tontos aunque ya digo que la personalidad se hace y el carácter se enseña, (incluso el violento); cuando nos dicen es bueno "porque sí", pero sin dar respuestas al 'por qué' con la reflexión que somete a las partes en conflicto,a la comparación sin sentirse perdedora o ganadora, que es parte siempre del problema, pues se quiere ser siempre el listo o el listillo, por los efectos que causa una solución justa en uno u otro caso. Cuando se acepta "los por qué" si está bien o no que admita su parte o toda la culpa o equivocación, aunque se salga perjudicado, pero sabiendo además que es así y que es el otro el que está en su derecho por una razón justa. Si no lo hacemos a tiempo ante el que cree que lo que hace es bueno, porque es el más listo, es porque piensa en su reputación y vergüenza si ha fallado, en ello le va su prestigio , altura personal o ganancia moral, pasando totalmente del que cree inferior porque se lo calla todo, o porque es incapaz de enfrentarse a lo que le plantean, por lo tanto su proceder justo "es y será de tontos". Esto es lo que ha aprendido y sirve para mofarse del perdedor. Esto es lo que está pasando en la educación. Creo que hay que dejar bien claro desde un punto moral reconocido por todos, que nadie ha de transgredir la ley natural ante lo que es por derecho justo y razonable, aunque crea el contrario que aún siéndolo si se sale con la suya le habrá vencido y por lo tanto es más listo, si tiene mejores argumentos para confundir al contrario o mentir para salir airoso de un asunto. Es un problema que se da hasta en política.

V. nas, esta claro que es sólo cuestión de educación y conocimiento ser buena persona en esta sociedad. Y no habrían listos o tontos si estamos en el mismo nivel de conocimiento, a la hora de manejar las mismas razones, incluso para pedir respetuosamente una disculpa por equivocarnos, sin pasar por imbéciles.

Mi abrazo. Elisa